Mantenedores de espacio

Los dientes están sometidos a fuerzas que se anulan entre sí:

  • Oclusal: es la producida al morder. Impide que se sobreerupcionen, como puede pasar al faltar el contrario.
  • Muscular: es la producida por lengua, labios y buccinador.
  • Eruptiva: es la fuerza producida al erupciones.

En dentición temporal las fuerzas oclusales no desplazan los dientes y permiten que se mantengan los diastemas. Por el contrario, en dentición permanente los dientes erupcionan con fuerzas que los dirigen hacia mesial, esta fuerza de erupción en contrarrestada por el mismo diente que está en mesial, cerrándose, de esta forma, el espacio que hubiera entre ambos.

Todas estas fuerzas se desequilibran cuando un diente temporal se pierde, pudiendo ocasionar migraciones no deseadas, con la consiguiente pérdida de espacio, lo cual hará que el diente de recambio no erupcione donde debiera y a raíz de eso necesidad de un tratamiento ortodóncico, volcamiento de dientes, malposiciones, sobreerupciones, etc., por lo tanto hay que poner algo en el lugar del diente perdido para no perder ese espacio.

La dentición temporal es estable hasta los 3 años que hay un componente mesial de fuerzas que aumenta a los 6 años con la erupción de los permanentes. Para evitar estos problemas estará indicado usar un mantenedor de espacio que es un dispositivo pasivo que imitando la dimensión mesio distal del diente perdido impide la migración del diente adyacente.

Características ideales

  • El mejor mantenedor es el diente temporal.
  • Preservación del espacio.
  • Desarrollo hueso normal.
  • Restaura la función masticatoria.
  • Impide la sobreerupción del antagonista.
  • Capacidad de ajuste.
  • Compatibilidad con los tejidos circundantes.
  • Evitar fuerzas de torque en dientes pilares.

Causas de la pérdida de espacio

  • Caries interproximales no tratadas o tratadas incorrectamente.
  • Fracturas.
  • Pérdidas prematuras.
  • Erupción ectópica.
  • Discrepancias óseo-dentarias.
  • Agenesias en dientes temporales.
  • Anquilosis de permanentes: fusión del diente con el alveolo.
  • Lingualización de los incisivos.

Necesidad de mantener el espacio habitable

  • Evitar apiñamientos.
  • Mantenimiento de la función.
  • Guía de erupción: para que el diente de reemplazo tenga una guía.
  • Razones de oclusión.

Mantenedores Fijos y Removibles

Mantenedores Fijos

Sólo los puede retirar el odontólogo, van anclados por coronas o bandas a diente adyacentes, y están indicados en las siguientes situaciones:

  • En casos de pérdida de un solo molar.
  • Cuando también haya indicación de corona en el diente que vamos a usar como pilar.
  • En pacientes poco colaboradores, ya que estos pacientes los mantenedores removibles se los van a quitar y no los usarán.
  • Próxima erupción de varios dientes.
  • Alergia a resinas.

Como desventajas, indicar que no son funcionales porque no mantiene la superficie masticatoria, no en todos los casos, también son estéticamente diferentes. En caso de que haya que quitarlo habría que levantar las coronas a las que va anclado el alambre con la aparatología que ellos suponen.

Mantenedores Removibles

Son aquellos que el propio paciente se los puede quitar a voluntad. Están indicados en los siguientes casos:

  • Pacientes colaboradores.
  • En casos en los que sea necesario restablecer la función masticatoria.
  • En casos en los que sea necesario una función estética, por ejemplo en ausencias de dientes anteriores.
  • Casos de elevada propensión a las caries.

Ventajas:

  • Facilidad de limpiar.
  • Son muy estéticos.
  • Buena restauración de las funciones masticatoria y fonética.
  • Establece límites a la lengua.
  • Facilita la exploración dental ya que se quita fácilmente.
  • Es un aparato activo esto es que podemos ir adaptándolo según va creciendo el paciente.

Desventajas:

  • Puede perderse o no llevarlo puesto.
  • Se puede romper.